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LA LECCIÓN

Hoy te vi. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde aquel día? Te vi. Y vi al hombre que iba con vos. Vi tu mano en la suya, confiada. Iban dulces y serenos, amándose a través de ese contacto breve de la piel, una pareja en medio de otras parejas. Los vi alejarse, abrirse paso entre la gente, y me imaginé que iban o venían de una casa como la que yo quise tener con vos. Sí, yo supe que te habías casado y, muchas veces, quise imaginar el rostro del hombre que te teñía. También supe que tenías un niño, como supe también que tu madre había fallecido. Lo que siempre traté de saber era dónde vivías... Recuerdo aquella lejana tarde, cuando me hiciste esa terrible confesión. -No quiero verte más en mi vida. - Dije, enfadado, alterado. Claro, podrías no habérmelo dicho. Yo era uno de esos hombres que prefieren la mentira. Vi tu rostro, vi en él dibujarse la vergüenza, la desilusión, el fracaso de tu sinceridad. Y por eso, no lloraste. Porque tu dignidad estaba entera. Pero eso, yo lo comprendí despu...

NO ES FÁCIL

Mi hermana Estela me encontró esa mañana. Ella avisó a mamá y papá, y papá me llevó en el auto hasta el hospital más próximo. Cuando abrí los ojos, vi sus tres rostros azorados y pálidos, los ojos enrojecidos de haber llorado tanto, las manos temblorosas acariciando mi cara. Me dolían las agujas del suero en el brazo, llegaban a mis oídos las palabras de los médicos y las enfermeras. Primero sentí asombro, después, un gran cansancio, y finalmente, miedo. Miedo de apagarme como una llama amarilla de una velita de cumpleaños. Pasaron dos días hasta que desapareció el peligro. De golpe, de repente, había crecido. Una niña tonta, absurda, egoísta y malcriada que pensaba solamente en ella, había muerto dos días antes. La que volvió a la vida era una mujer. Esta mujer que puede mirar de frente al ancho camino que la espera, adelante... con espinas, llantos y desilusiones, con pérdidas y fracasos; pero también, con una tímida flor de esperanza, con el afecto de los que la quieren y l...

LLEGARON LOS REYES MAGOS

Los Reyes Magos vienen llenos de regalos que nos mantienen siempre maravillados. Cuando éramos pequeños impacientes los esperábamos estaban en nuestros sueños muy bien nos portábamos. Teníamos miedo que nos dejen sin regalos representaban nuestro credo hacíamos todos los mandados. Nos íbamos a acostar pero queríamos estar despiertos para poder dilucidar con los ojos bien abiertos. Eran Melchor, Gaspar y Baltasar nos habíamos quedado dormidos se habían marchado, quedamos afligidos pero nos dejaron regalos para jugar.  

EL ESPÍRITU NAVIDEÑO

¿Dónde está el espíritu navideño? seguro que en nuestro corazón como un hermoso sueño y una bendita oración. Un bello bosque de pinos con su fresco aroma encantados lo vimos de su belleza siempre supimos. Trineos hermosos nos llevarán a pasear todos son grandiosos predisponen a amar. El árbol vamos a adornar de regalos llenarlo el mejor, sin dudar al Señor, siempre amarlo.    

RUTINA

De repente, un día me dicen: "Florencia, teléfono", Y sos vos. Mi primer amor, yo, tu primera novia. Y yo exclamo: "Pero, Ignacio".  Supe que te recibiste de médico, que te fuiste al interior a ejercer tu profesión, que te casaste, que te separaste, que regresaste a Buenos Aires hace unos meses. Vos también, como yo, habrás leído libros que te gustaron, habrás admirado a alguien, habrás tenido nuevas vivencias... Y te imagino como siempre, flaco, siempre despeinado, siempre de veinte años. Y me doy cuenta de que quisiera verte, quedamos en "mañana a las cinco". Y pido hora en la peluquería, y me pondré algo que me haga parecer más delgada, más joven, más linda. Y no, a pesar de mi vestido nuevo, del pelo reluciente, de los treinta años que se notan poco, de la hora y la esquina anotadas en la memoria, no voy a ir. ¿Cobarde, rutinaria? No. Sensata, mujer, no niñita impulsiva. Niñitas impulsivas son mis tres nenas, que se trepan a mi falda, peleándose por te...

ROSAS DE OCTUBRE

Zulema aceptó el hermoso ramo de rosas que le obsequió Fabián, su compañero de oficina. Sabía poco acerca de la vida de él, sí, sabía que era casado y tenía un hijo. En alguna ocasión, la había invitado a caminar por el parque, pero ella se había negado, aludiendo que la esperaba su hermana. Mientras sostenía el ramo de rosas en sus manos, Zulema exclamó. -Dígame más de su hogar. -¿Más?, pues nada - Aseveró él. "Miente", pensó Zulema. -Fue un error. Vivimos como extraños. "Y hablarán cuando se acuestan, se contarán todo, como hacían mis padres". -Obramos con entera libertad, no nos separamos por el chico. "Ya estará planeando las mentiras que le dirá luego para justificarse". Volvió a pensar. De pronto, hubo un silencio cómplice entre ellos. "Clara me estará aguardando junto a la ventana, y las rosas comenzarán a marchitarse". - Continuaba pensando. -Zulema, - Balbuceó el hombre. -¿Nunca juega con su hijo en la alfombra? -No, nunca. - Aseguró Fab...

EL SAQUITO ROTO

Nacha se paró junto a las vías. Los trenes pasaban despacio por la cuestión del puente. Esa mañana, una señorita muy linda se asomó, le hizo señas, y le tendió un billete de cien pesos. -Tomá, para que te compres caramelos. Un hombre de traje y corbata, un poco más atrás le alcanzó unas monedas. Nacha se puso a caminar a lo largo del vagón y muchos otros le entregaron dinero. Era la primera vez que ocurría... Qué gente buena, pensó. -Mirá mamá, me lo dieron en el tren. - Y su madre, contaba el tesoro. -Trescientos pesos, Nacha, qué bien. Otras veces ha parado el tren y no te han dado nada. ¿Vos pediste? -No, no pedí, miré y me dieron. -Vení para acá, dejame ver... Pero claro, si es este saquito roto. Desde mañana te lo vas a poner todos los días y te vas a quedar junto a la vía, esperando que pare el tren. Miralos bien a los de adentro, y si no sueltan nada, vos estirá la mano para que se den cuenta. ¿Me entendiste? - Nacha asintió con la cabeza. Luego, su padre, le dijo....

TU NOMBRE ES VIOLETA

Tu niñez transcurrió unida a mi niñez aristocrática, y llegada la adolescencia, te amé por sobre todas las barreras sociales. Tus ojos brillaban más violetas que nunca. Comenzaste a ser mujer y a enredarte en el juego del amor que mis ojos te proponían, deslumbrados por tu nueva imagen. Y una tarde te besé rodeando con mis manos el arco de tus caderas bien formadas. Temblaba y temblabas en un anhelo de cuerpos juntos, de nuevos besos, de nuevas ansiedades. Fuiste mi primera novia, Violeta. Y transcurrió un año, el año en que falleció mi padre. Nuestra antigua casona se vistió de duelo. Debí asumir otras obligaciones y partir lejos, muy lejos. Te escribí, noviecita... hasta que creí olvidarte. Ya era definitivamente un hombre, y estaba entregado a placeres muy distintos a los que compartíamos. Pasé muchos años de vida bohemia, hasta que me casé con una muchacha que encajaba perfectamente en el cuadro familiar, y sabía que no disgustaría a mi madre. No volví a la casa de mi infancia....

EL CORAZÓN LATIÉNDOME EN LA MANO

Han pasado cinco años, Ahora tenés anteojos, pero igual hay un chico asomado en tus ojos. -¿Cómo te va, Analía? - Preguntás, mirándome sorprendido. -¿Sabés? Hace cinco años, estaba enamorada de vos, y cuando pensé que ibas a decirme que me querías, me dijiste que ella se llamaba Malena. - Me mirás, te mordés los labios, tratás de reírte, pero no podés. -¿Eso te dije? Mirá si seré zonzo, mirá lo que vengo a saber ahora. Mirá lo que me fui a perder. Hay gente alrededor. Gente que entra y sale del negocio. -¿Siempre trabajás allá? - Me preguntás. -Sí, siempre. - Tengo ganas de llorar, pero no tenés que verme llorar. -Estoy apurada, me esperan a las cuatro. ¿Tu vida, bien? -Sí, todo bien. Me das un beso en la mejilla. Tibio, húmedo, que me produce un estremecimiento, y me guardo la sensación para revivirla después, a solas, con los ojos cerrados. -Uno de esos días te voy a llamar para charlar un rato, si tenés tiempo. -Sí, llamáme... adiós. Ya estoy esperando ese llamado...

EN POSITIVO

Siempre celebremos en cualquier ocasión más felices seremos con toda razón. Finalicemos lo que empezamos procuremos llegar al final de las cosas que iniciamos aunque en algunas nos vaya mal. Vivamos con sentido positivo salgamos a caminar ser negativo es muy nocivo lo que hay que considerar. Estas metas cumplir intentemos lo planeado tratemos de lograr con alegría en lo que hacemos es muy hermoso brindar.

LA TARJETA BLANCA

Una semana después de que te fuiste, recibí la tarjeta blanca. Al abrirla aparecía una flor azul desplegando los pétalos. Decía "ya te estoy extrañando". Todas las mañanas, al buscar alguna prenda para vestirme, abría la tarjeta. Y luego, llegó tu carta... tierna, cálida, contándome cosas de allá; lo sorprendido, lo atareado que estabas, y nuevamente; ¿"por qué te extraño tanto"? Diez meses de separación, sin vernos y amor, siempre, amor. Mientras yo trabajo, vos estás durmiendo. Mientras yo duermo, vos estudiás, te bañás en el mar, mientras yo me abrigo con una bufanda; y sin embargo, estamos más juntos que nunca y nos amamos. Ya no me siento sola, ni te sentís solo. Me extrañás y te extraño. Nuestros retratos están completos, y pasado el primer momento de estupor, nuestros amigos han aceptado esto y frecuentemente, me hablan de vos. No me atrevo a pensar que si te hubieras quedado, hoy nos saludaríamos con un apretón de manos, atrincherados en nuestra soledad y tr...

HUELLAS

-Ya hablamos con Hernán, no hay ningún problema. La casa es grande, los chicos te adoran y podrás acompañarlos hasta que nosotros lleguemos del trabajo. No vivas sola como un hongo, venite con nosotros.. su llegada había sido un alegre acontecimiento en la casa. Lidia, cariñosa, Hernán, cordial, los chicos, una fiesta. Ella, internándose tímidamente en la casa, para dejar de ser Elsa, la hermana de Lidia, la cuñada de Hernán, la tía de Paula y Matías... y convertirse en una más que vive allí, que trabaja en sus traducciones, que ayuda a los chicos a hacer sus deberes, que conversa con Hernán cuando llega del trabajo, y todos esperan a Lidia para cenar, acompañarse y ser ellos mismos. ¿Qé rompió la armonía? ¿Qué alteró el orden?¿Qué mirada, qué gesto, qué palabra desencadenó el torbellino? Quizás, aquella copa que compartieron un atardecer. O ese día, que él la escuchó reír y le pidió que lo hiciera más seguido. O aquel botón que inpensadamente cosió en su camisa azul... Hasta ...

HERMANOS

Rosa estaba planchando. Se dio vuelta al verlos entrar así. Rosa había callado... no sabía cómo decirlo, con qué palabras, y además casi había olvidado aquella historia de la mujer que se moría y el recién nacido, sin nada ni nadie, ni siquiera nombre, "Lo vamos a llevar Luis", le dijo a su marido. Y José Luis era su hijo, qué le venían ahora con esa historia, Dios mío. -Mamá, recién nos dijeron que no somos hermanos. - Exclamó Gustavo. Entonces, Rosa, les contó. Claro que era cierto, y ella nunca les había dicho nada porque consideraba que no tenía importancia.  -Y ahora no me vas a decir José Luis, que Luis y yo, no fuimos tus padres, y Gustavo, tu hermano. -  Y Rosa descubrió en ese momento que escaseaban las palabras, que hacía falta inventar otras. Nadie dijo una sola palabra. Esa noche, los hermanos no comieron, quizás por no tener que mirarse con extrañeza por sobre los platos. Porque fue extrañeza lo que hubo en la mirada de José Luis y en la mirada de Gustavo, cu...

LA MUJER QUE SUPO SER FELIZ

  Señora: Hace nueve años, le escribí una carta. Yo, que nunca había escrito al consultorio de ninguna revista, y pensaba que cada uno tenía que resolver las cosas a su modo. Tomé el papel y fui traduciendo en palabras lo que me estaba sucediendo, mi miedo, mi esperanza de encontrar apoyo. Tenía diecinueve años, Ariel, veintiuno. Noviábamos desde hace dos años.. Con sorpresa, sin la alegría que, generalmente acompaña ese acontecimiento, supe que estaba encinta. ¿Que hacer? ¿Seguir adelante o dejar trunco el sueño que florecía en mi vientre? Seguramente, usted leyó la carta muchas veces. Una tarde, junto a mi seudónimo "Desesperada", leí su respuesta: "Lo que destruyen puede matar para siempre la paz, la alegría, la confianza en ustedes. La lucha en común, por dura que parezca, se sobrelleva y acrecienta el valor, conduce al triunfo sin  sombras ni culpas. Si se aman tanto, no conviertan en un fantasma de cenizas ese amor". Ariel leyó también esas palabras y los ...

HORA DE VIVIR

Karina parecía más bonita envuelta en su preocupación. Realmente bonita y joven. Tenía apenas veintiocho años y hacía cuatro que había quedado viuda. Por un instante, dejó de pensar en Juan y recordó la fiesta en donde había conocido a Esteban. Era en los salones de la compañía donde ella trabajaba, la fiesta era para festejar el feliz aniversario de la compañía y sus filiales. Ella decidió ir a último momento, como si el destino la hubiera estado llamando. Ni su hijo, ni su madre, ni sus tías que la adoraban, lograban llenar totalmente el vacío de amor que le había quedado después de la muerte de Juan. Recordó la sonrisa de Esteban, en la primera mirada, aquella sonrisa triste... -Yo también perdí a mi esposa... soy viudo. ¿Hace mucho que la perdió? -No, apenas un año. Fue muy triste. - Dijo él, reflejando inmensamente una amargura interior. -¿Tiene hijos? -Sí, uno... es un bandido y dicen que se me parece muchísimo. -¿Cómo se llama? -Lucas. Así había sido, más o me...

TODO ES DIFERENTE

Todo es diferente el Niño Jesús ha nacido el amor es un referente siempre lo hemos sabido. Diversas culturas festejan su homenaje le rinden en lo esencial se asemejan de la fe nunca prescinden. De cinco puntos es la estrella con luz Jesús nació es la más bella dulcemente amaneció.´ Volvemos a entender la familia es lo más importante otorga alegría y placer nos predispone de buen talante.

LOS PAISANOS

Contra el palenque apoyado al que ató su caballo sin dejarlo de lado un paisano mira azorado. En sus botas el barro lleva de una larga cabalgata, sus ojos escondidos bajo la sombra del chambergo observa adivinar busca el potro que le tocará en la jineteada, alterna luego con el baile y la guitarreada. Otros paisanos vestidos con sus mejores galas se dan las manos reencontrándose con viejos amigos de pagos lejanos. Las historias y noticias van y vuelven son verdaderas primicias que a veces conmueven, como el mate que de mano en mano pasa en la ronda que se agranda cada vez que se suma un hermano.  

EL SECRETO

  Trabajaban juntos. Celia y José Luis. Dos personas como tantas: sueños, ilusiones, amarguras, sonrisas, silencio. Sobre todo, silencio mutuo, de común acuerdo. A la hora de salir, uno detrás de otro, cada uno por su rumbo. Solamente mirarse, sabiendo que mañana, va a ser una repetición de hoy. Como nunca hablaron de nada serio, él no sabía nada de su vida, pero sentía como el deber de cuidarla. Celia era hermosa. su atractivo provenía de su manera de no hablar, de no intervenir, y al mismo tiempo, de estar siempre presente. Él adivinaba su dulzura contenida... también sabía que los tres días que ella faltó, fueron interminables. Al cuarto día, cuando Celia entró en la oficina. -La extrañé. - Se lo dijo con frescura. Ella no contestó nada. Después fue fácil encontrarse andando juntos por las veredas que inventa el amor, como si ya se hubiesen dicho todo lo necesario. -Celia, ¿me prometés que cuando te aburras de mí, vas a decírmelo? -No voy a aburrirme nunca. -Te lo digo porque te...

AYUDAR A VIVIR

  Hoy vino María Esther a visitarme y a mostrarme su bebé de dos meses. Una carita gorda y serena envuelta en trapitos limpios. Me río con ella, porque es feliz a pesar de todo, y porque tiene todo, me dice. Y todo cabe en una pieza muy chiquita y dos sillones en los que nos sentamos, aquella vez que fui con el dinero de la colecta. Le regalo revistas viejas, que puede leer porque yo le enseñé a hacerlo, y cuando la veo así, feliz porque tiene todo, con el bebé, un paquete de revistas y el gajo de malvón para trasplantar, guardado en la cartera; la recuerdo distinta... Un día, cuando me jubile, voy a escribir la historia de cada uno de los chicos que aprendieron a leer y escribir conmigo, que aprendieron a vivir de otra manera conmigo y que me enseñaron a vivir de otra manera. También deberé recordarme a mí, tan distinta, la maestra de quinto grado, durante quince años en la misma escuela, que ya confundía su propio nombre con su puesto. Yo era Celia, la maestra de quinto grad...

IMPORTA LO QUE PUEDAS SENTIR

Debes recuperarte, Liliana, aunque sea de a poco. Sé que primero fue un pequeño dolor, de haberlo descubierto en una mentira tonta. Después, algo más grave, la sensación de desamor, que iba abriendo un ancho abismo entre los dos. Y ahora, con la verdad rotunda y clara entre las manos, con el dolor aún ardiente de lo que ya terminó, sientes que has dado mucho a cambio de nada. Diste lo que te inspiró el amor. Diste lo que el otro hizo nacer en vos de generoso, de fuerte, de luminoso. No debes sentir que has perdido nada, ya que pudiste entregar todo eso merced al impulso que te dio ese amor. Y si el sentimiento murió o lo mataron las mentiras, los engaños, las traiciones, vos sabés cuánto y qué valioso es lo que puedes sentir. No caigas en la trampa: dejarte llevar por la amargura, devolver mal por mal, golpe por golpe. Nunca debemos descender, sino ascender espiritualmente. No parecernos a los descreídos, a los mediocres, a los que destruyen, incluso su propia vida. ...

9 DE JULIO

Surgió la idea de una patria en libertad una toma de conciencia de la tan anhelada unidad en un congreso, hace presencia. Autonomía y bandera aclama la nueva sociedad libre de la opresión extranjera al grito de libertad. Independencia futura asoma el bienestar a una patria segura con más fervor amar.

MI BANDERA

Bandera querida un mundo recorriste con tu ida triunfos nos diste. Fuiste la que en el llano de Salta y Tucumán obtuviste la gloria que coronó a Manuel Belgrano por su merecida victoria. En todas partes fuiste emblema de trabajo el mundo recorriste sin altibajo. La luz de tu esplendor blanca y celeste la miro con amor veo su brillo innovador.

ERNESTO

Ernesto vivía en una villa de emergencia, tendría alrededor de diez años. Una noche, se acercó a nosotros, y nos relató como todos los hombres del rancherío salieron armados con piedras y palos para buscar al lobizón. Cerca del río, encontraron un perro-lobo y lo ahogaron. Alejandro, Bruno y yo, estábamos fascinados con Ernesto. Yo le dejé tocar mi guitarra porque vi que la miraba con insistencia. Le prestamos las hamacas, le pedimos que jugara a las escondidas con nosotros y lo convidamos con bananas y facturas. Cuando Ernesto se marchó, me di cuenta que la guitarra no estaba por ninguna parte. La buscamos entre todos en el parque, pero no apareció. -Se la debe haber llevado ese negrito. - Dijo Gabriel. -Son todos iguales. - Exclamó Silvana. Desde entonces, pensé que los padres de mis amigos tenían razón, y nunca más permití que se me acercara uno de esos chicos negritos y harapientos. Recién ahora, después de muchos años, al pensar en aquella tarde, al revivir los hechos en mi memori...

ALCIRA

-¿Batitas? - Preguntó Isabel a la modista, Alcira sonrió, con las manos hizo un movimiento alrededor de su cintura. -Sí, es para febrero. Después de siete años, por fin se produjo el milagro. ¡Estamos tan contentos! Isabel miró la mano izquierda de Alcira... vio la alianza reluciente. -Bueno, tengo que confesar que nos casamos hace dos meses, aunque hace siete años que estamos juntos. Dos meses, - pensó Isabel - Justo cuando Alberto pidió esa licencia "para tratar de serenarse y aclarar algunas cosas". Y cuando volvió al trabajo, parecía esquivo, distraído, indiferente con ella. -Alberto, mi marido, cambió mucho desde que supo lo del chico. Yo sufrí bastante con él... ¿sabe?, los hombres creen que una no se da cuenta de nada, pero yo sabía que, de vez en cuando, tenía una aventura. Pero él siempre volvía a mí. Yo me sentía culpable de no poder darle el hijo que tanto soñaba. En cambio ahora, me parece que soy una reina. - Aseveró Alcira. Isabel se humedeció los labios, no ati...

EL FINAL DE UNA HISTORIA

Marisa daba clases particulares de inglés.-Me interesa que aprenda inglés. - Dijo la mujer joven, atractiva, de modales suaves. -Pero más que nada, lo traigo para que no esté por la calle... Desde su mano, los ojos vivaces del chico, la miraban con una mirada de unos ocho años, debajo de un mechón oscuro. -Es rebelde pero inteligente. - Prosiguió la madre cuando el niño no la escuchaba. -Se llama Facundo. Facundo Santana. Cuando Marisa escuchó ese nombre, el mundo se esfumó a su alrededor, para dejarla sola con el nombre de su pasado: Facundo Santana. Esa noche, Marisa estuvo tensa y despierta, visitada por la imagen de su nuevo alumno. ¿Sería el hijo? Ese chico podía ser el hijo de Facundo Santana, del hombre que la había dejado como se deja un objeto. De aquél a quien nunca perdonó ni dejó de querer.. Se llamaba igual. Se le parecía mucho. Cómo lo había querido a Facundo Santana. Solo ella lo sabía. Cuánto amor, y después, cuántos deseos de destruirlo. Transcurrieron unos dí...

CARACOL

Imagen
  No es tu nombre, pero dejame llamarte Caracol. Porque como los caracoles, llevás tu casa a cuestas: esa valija llena de ropa... ropa que ya no usaban tus patronas, y te la regalaron a vos. Para qué decir tu nombre. Los que dicen son tus ojos, mirando siempre cuatro paredes distintas. Los que dicen son tus sueños, soñados a cualquier hora del día. Los que dicen son tus manos, que a pesar de frotarlas con crema, tienen los dedos enrojecidos y las uñas quebradas. Y tu historia, Caracol, la de siempre, la de las lluvias provinciales coladas en las gotas de tu rancho, la de la hija que tuviste a los quince años, que se quedó con tu madre, allá, en Gualeguay, que te espera para preguntarte cuándo vas a llevarla con vos para siempre. Porque pensás en eso, en encontrar un hombre que te acepte y ponga fin a tu deambular constante y triste. Y las cartas de tu madre, con faltas de ortografía y letra despareja, donde dice que sientes cabeza, que tu hermano Carlitos ya trabaja en la hila...