UNA ETAPA DE LA VIDA



Carmen no soportaba el dolor de su hija, no le alcanzaban las palabras para consolarla. Ayelén no podía superar el dolor, la tristeza que le ocasionó la ruptura con Damián. Aunque había transcurrido un tiempo prudencial desde que dejaron de verse, aún recordaba la dicha compartida con su pareja, y no lograba comprender las razones que esgrimía Damián para justificar su actitud. La dejaba por otra...
Ayelén se preguntaba cuándo él dejó de amarla, nunca imaginó ese triste final para los hermosos años de convivencia.
Estaban sentadas en los sillones del comedor, Carmen le daba a su hija sabios consejos.
-Hoy te toca en carne propia el dolor que alguna vez has dado a otros. Te han dicho que no te quieren más. Y lloraste, recriminaste y te convertiste en una pequeña fiera acorralada porque el dolor te quemaba el alma. Tienes que comprender que el amor se comparte, dando y recibiendo; que si el otro dejó de sentirlo, no debe mentir ni engañar. Que si alguien le inspiró un cariño más potente, capaz de llevarlo a dejarte con valentía, pues te dijo la verdad, no debes culparlo.
Que te duela porque lo amas. Que te broten las lágrimas desde la raíz del alma. Que se abra una herida por la que va saliendo mucho de vos, pero que no se te ocurra engañarte con el resentimiento, esa música preferida de los que se arrullan para sufrir. Sufrir es bueno, sano, pero cuando supera los puntos normales en tiempo e intensidad, es peligroso.
Es necesario que te levantes, Ayelén, que mires a los demás que también sufren y lloran, pero retoman la senda de la vida, y aún magullados, doloridos, son capaces de volver a empezar.
Y como la vida está llena de sorpresas puede ser que algún día no muy lejano, el amor pleno, vital, verdadero llegue a vos, y entonces sientas que aquel otro fue solo una experiencia dolorosa en la etapa de tu vida en que estabas aprendiendo a vivir, a formar tu escala de valores, a conocer tus propias fuerzas. - Expresó Carmen, y levantándose del sillón, besó la húmeda mejilla de su hija.   

Comentarios

  1. Estela Andrea Rodríguez19 de abril de 2023 a las 17:44

    Hermoso cuento!! Muy certeros los consejos que la madre le da a su hija. Gracias por compartir.

    ResponderEliminar
  2. Hay muchas situaciones en la vida real similares a las de este excelente cuento. Si ocurren, siempre, hay que tener presente, los sabios consejos de Carmen.

    ResponderEliminar
  3. Muy buen cuento
    Felicitaciones Alicia !
    Inés Barthe

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

TU NOMBRE ES VIOLETA

9 DE JULIO

EN POSITIVO