LA LECCIÓN
Hoy te vi. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde aquel día? Te vi. Y vi al hombre que iba con vos. Vi tu mano en la suya, confiada. Iban dulces y serenos, amándose a través de ese contacto breve de la piel, una pareja en medio de otras parejas. Los vi alejarse, abrirse paso entre la gente, y me imaginé que iban o venían de una casa como la que yo quise tener con vos. Sí, yo supe que te habías casado y, muchas veces, quise imaginar el rostro del hombre que te teñía. También supe que tenías un niño, como supe también que tu madre había fallecido. Lo que siempre traté de saber era dónde vivías... Recuerdo aquella lejana tarde, cuando me hiciste esa terrible confesión. -No quiero verte más en mi vida. - Dije, enfadado, alterado. Claro, podrías no habérmelo dicho. Yo era uno de esos hombres que prefieren la mentira. Vi tu rostro, vi en él dibujarse la vergüenza, la desilusión, el fracaso de tu sinceridad. Y por eso, no lloraste. Porque tu dignidad estaba entera. Pero eso, yo lo comprendí despu...