EL FINAL DE UNA HISTORIA
Marisa daba clases particulares de inglés.-Me interesa que aprenda inglés. - Dijo la mujer joven, atractiva, de modales suaves. -Pero más que nada, lo traigo para que no esté por la calle... Desde su mano, los ojos vivaces del chico, la miraban con una mirada de unos ocho años, debajo de un mechón oscuro. -Es rebelde pero inteligente. - Prosiguió la madre cuando el niño no la escuchaba. -Se llama Facundo. Facundo Santana. Cuando Marisa escuchó ese nombre, el mundo se esfumó a su alrededor, para dejarla sola con el nombre de su pasado: Facundo Santana. Esa noche, Marisa estuvo tensa y despierta, visitada por la imagen de su nuevo alumno. ¿Sería el hijo? Ese chico podía ser el hijo de Facundo Santana, del hombre que la había dejado como se deja un objeto. De aquél a quien nunca perdonó ni dejó de querer.. Se llamaba igual. Se le parecía mucho. Cómo lo había querido a Facundo Santana. Solo ella lo sabía. Cuánto amor, y después, cuántos deseos de destruirlo. Transcurrieron unos dí...