EL SUEÑO DE ROCÍO
Rocío Belén está hermosa, con ese tapadito rojo que le ha puesto su madre, la veo muy crecida para sus ocho años. Estuve trabajando en el sur y no la pude ver durante cuatro meses.
-¿Por qué no vamos a ver a los osos papá?
Es una tarde fría, pero soleada, y el zoológico está muy concurrido. Rocío Belén sigue preguntando
¿Por qué no volvés conmigo a casa? ¿Por qué no te quedás a vivir con nosotras?
Sus preguntas no tienen respuestas, o mejor dicho, tienen respuestas que a su edad son difíciles de comprender.
-¿Por qué vos y mamá no viven juntos?
Está preciosa, con sus ojos celestes iguales que los de Ale. Alejandra, cuánto amor nos unía, estábamos tan enamorados que no nos alcanzaba el tiempo para hacer proyectos para el futuro, siempre juntos. ¿Qué nos pasó Alejandra? ¿Fueron los problemas económicos, la influencia familiar, el pequeño departamento que habitábamos? Tal vez fue mi debilidad de carácter, éramos tan jóvenes, tan incapaces de resolver los problemas cotidianos. Nuestra convivencia nos fue desgastando hasta que llegamos a la ruptura. Recuerdo que entonces Rocío Belén tenía seis años. Me agacho, abrazo fuertemente a mi hija y le pregunto.
-Decime Rocío, ¿qué hace mamá los domingos por la tarde?
-Nada papá, cocina, plancha la ropa para mañana, lee, mira televisión.
Responde mi hija.
-¿Qué te parece si compramos una torta grandota y vamos a casa para tomar el té con ella?
Le pregunto. La alegría desborda a mi hija, me abraza fuerte, me besa y no quiere continuar el recorrido por el jardín zoológico. Presurosamente, nos dirigimos hacia la confitería más cercana, y ella misma elige la torta. Me emociona profundamente la alegría de mi hija, me emociona también la posibilidad de un reencuentro con Alejandra. Hace tanto tiempo que no hablamos, exactamente dos años, desde nuestra separación. Estoy emocionado como un adolescente. Deseo llegar cuanto antes a casa y saludar a Alejandra con un beso.

Hermoso cuento, todo ternura.
ResponderEliminarWoooowwww!! Que relato mas tierno....felicidades Alicia Estela.
ResponderEliminar