ALCIRA
-¿Batitas? - Preguntó Isabel a la modista, Alcira sonrió, con las manos hizo un movimiento alrededor de su cintura. -Sí, es para febrero. Después de siete años, por fin se produjo el milagro. ¡Estamos tan contentos! Isabel miró la mano izquierda de Alcira... vio la alianza reluciente. -Bueno, tengo que confesar que nos casamos hace dos meses, aunque hace siete años que estamos juntos. Dos meses, - pensó Isabel - Justo cuando Alberto pidió esa licencia "para tratar de serenarse y aclarar algunas cosas". Y cuando volvió al trabajo, parecía esquivo, distraído, indiferente con ella. -Alberto, mi marido, cambió mucho desde que supo lo del chico. Yo sufrí bastante con él... ¿sabe?, los hombres creen que una no se da cuenta de nada, pero yo sabía que, de vez en cuando, tenía una aventura. Pero él siempre volvía a mí. Yo me sentía culpable de no poder darle el hijo que tanto soñaba. En cambio ahora, me parece que soy una reina. - Aseveró Alcira. Isabel se humedeció los labios, no ati...