LA TRIUNFADORA
Zulema llegó a su casa, cansada. Hoy había tenido dos reuniones importantes, y por la noche, una cena en agasajo a un poderoso empresario. -¿Cómo se resolvió aquel asunto?? - Preguntó María. -Bien, llegamos a un acuerdo. Zulema había puesto cuerpo y alma para crear una empresa, que desde hace veinte años, marcha sobre rieles. María la admira, por su carácter, su personalidad, su afán de progreso, su lucha para alcanzar la meta propuesta. Al igual que María, todos la ven como es desde afuera. Una de esas mujeres fuertes que entiende de política, de negocios, de cambios, incluso de los ciclos repetidos y eternos de los pueblos que luchan por liberarse de tutelas. Sabe muchas cosas, estudió años y años, vivió después perfeccionando lo que había aprendido y llegó. A una meta de triunfos, de éxitos, de dinero. Entonces, los otros, que aún no llegaron, los que tal vez, no hicieron los esfuerzos que ella hizo, la envidian. También la critican o la alaban, según...